Cuando los generales del ejército negocian, a veces el desenlace de la guerra se juega en un buen polvo. Y cuando la polla es tan bonita y dura como ésta, es un verdadero placer para el que se rinde recibirla en el culo salvajemente. El macho, muy musculoso y trempado como un burro, le destroza las posaderas sin ningún remilgo, y saborea su victoria regándolo con su semen.

Mp4 standard
Mp4 mobile

De la película SMOKIN’ POKIN’ MARINES, producido por Inferno y dirigido por Joseph Decario